Historia

“Más de 170 años de producir calidad”

El 2 de setiembre de 1850, mediante Decreto Ejecutivo No 99 y por iniciativa del entonces Presidente de la República, don Juan Rafael Mora Porras, se dispuso concentrar y colocar en manos del Estado la destilación de alcohol etílico y producción de bebidas alcohólicas para consumo nacional, con carácter de monopolio del Estado.

Fue entonces cuando se centralizaron en unas bodegas situadas donde actualmente se encuentra el Edificio Metálico o la Escuela Buenaventura Corrales en la ciudad de San José, todos los equipos de destilación existentes en la época, hasta entonces propiedad de particulares.

Sin embargo sería en 1853, siendo jefe de Estado el mismo Juan Rafael Mora Porras, que nació una de las industrias más grandes del país, la Fábrica Nacional de Licores (FANAL), inicialmente bajo el nombre de Fábrica Nacional de Aguardientes, creada con el firme propósito de fomentar la industria cañera, defender a la población del consumo de licores perniciosos con alto contenido de impurezas y elementos tóxicos, que se comercializaban al margen de la ley, afectaban los ingresos Estatales y constituían un riesgo para la salud pública.

Los primeros equipos de destilación de FANAL estuvieron donde actualmente funciona el Centro Nacional de la Cultura CENAC en San José.

El 24 de agosto de 1856 se inauguró la planta, con la asistencia del presidente de la República, don Juan Rafael Mora Porras y el Arzobispo de San José, Anselmo Llorente La fuente.

En el decenio de 1950 se decidió reubicar la Fábrica fuera de San José a un sitio cercano a las materias primas, pero con fácil acceso a la capital. La construcción de la nueva planta de destilación en Grecia concluyó en 1981 y FANAL trasladó paulatinamente toda la operación hasta completar el proceso en 1996.

La experiencia de FANAL, basada en una larga trayectoria y avanzada tecnología, le permite a la empresa producir alcohol de primera calidad, puro e insuperable, cuya fabricación se deriva en alcohol para uso industrial, medicinal, doméstico y como materia prima en la elaboración de licores.

La preocupación de FANAL por elaborar buen licor que tenga calidad competitiva en el ámbito internacional, se inicia con una cuidadosa selección y análisis de la mezcla, con lo que se garantiza la materia prima y un alcohol superfino de insuperable pureza y primerísima calidad, que supera las especificaciones de calidad de la Norma Francesa para esa línea.

El alcohol se origina de la melaza, un subproducto de la refinación del azúcar de caña, que a la vez es uno de los principales productos del país.